El pedido no llega completo

Las tres salidas cuando el proveedor no sirve todo —esperar, dar por cerrado o conseguir la pieza por otra vía— y cómo añadir lo que pides hoy a un pedido que ya está en marcha en vez de abrir otro.

Has pedido seis piezas y han venido cuatro. A partir de ahí hay tres salidas, y elegir mal no rompe nada pero te deja el almacén contando unidades que no van a llegar.

Esta guía ordena las tres y te dice cuándo va cada una. La receta completa de la tercera —la de despiezar otra moto— vive en su propia guía; aquí verás dónde encaja.

Antes de decidir: mira el pedido

Entra en Inventario → Recepción de albarán y abre el que va a medias desde «Pedidos pendientes» (los ya terminados están más abajo, en «Pedidos cerrados»). También llegas desde la línea que falta de la orden de reparación. En la cabecera ves el estado:

  • Pendiente — creado y sin recibir nada todavía.
  • Parcial — ha llegado algo y queda pendiente el resto.

Debajo de cada línea, si el pedido es posterior a la trazabilidad de demandas, verás para quién se pidió cada unidad: «OR #12 · 2 uds», «Presupuesto P-34 · Ana Gómez · 1 ud», cada uno enlazado a su documento. Eso es lo que decide a qué orden irá la unidad cuando por fin llegue. Un pedido anterior a esa función lo dice en vez de inventarse un reparto.

Junto al estado tienes también si el pedido salió al proveedor —por email o cargado en su portal— y la fecha. Es el dato que se mira al reclamar.

Salida 1: esperar

No hagas nada. Es lo correcto mientras el proveedor te confirme que sirve el resto.

  • El pedido se queda en Parcial y sigue saliendo en «Pedidos pendientes» de la recepción de albarán.
  • La próxima vez que lo recepciones, la pantalla solo te carga lo que sigue pendiente. Las líneas ya completas no vuelven a aparecer.
  • Mientras tanto, esas unidades cuentan como pedidas: Hacer pedido no te las vuelve a proponer. Es justo lo que evita pedir dos veces lo mismo.

Ese último punto es el que conviene tener claro, porque es la cara mala de esperar: si el proveedor nunca sirve el resto y tú no haces nada, la pieza se queda «en camino» para siempre y nunca vuelve a salir en la propuesta de pedido.

Salida 2: darlo por cerrado

Cuando el proveedor te dice que ese resto no llega —está descatalogado, se le ha perdido, o simplemente lo compraste en otro sitio—, se cierra.

En la ficha del pedido, «Dar por cerrado». El aviso te dice cuántas unidades vas a descartar antes de confirmar. Al aceptar:

  • Las unidades no recibidas dejan de esperarse: el almacén ya no las cuenta como pedidas.
  • Si esas piezas siguen haciendo falta, vuelven a salir en Hacer pedido, y puedes pedírselas a otro proveedor.
  • Lo ya recibido no se toca: ni el stock, ni los precios, ni las líneas de albarán.
  • No se puede deshacer.

Dos cosas que el botón hace y conviene saber de antemano:

  • El pedido pasa a Recibido y se va al histórico. No es un error de etiqueta: es la forma de que salga de pendientes y no admita más recepciones. Para que dentro de seis meses se entienda, al cerrar se escribe una nota en el pedido con la fecha y las unidades descartadas.
  • No admite más recepciones. Si el proveedor te sorprende y la pieza aparece, se recibe por «Recepción manual», a nombre de ese proveedor, sin pedido detrás.

El botón solo está si queda algo pendiente y tienes permiso de escritura en inventario.

Salida 3: conseguirla por otra vía

La moto tiene que salir hoy y la pieza está en el taller, o se la puedes quitar a otra moto. Eso es «Ya lo tengo», y tiene dos puertas que no ofrecen lo mismo:

Desde la línea de la orden

En la orden de reparación, la línea que falta lleva el chip «Falta» y el botón «Ya lo tengo». Esa puerta ofrece las dos vías:

  1. «Ya la tengo en el taller» — la pieza está en la estantería y nadie la había dado de alta. Entra en stock con un albarán a nombre de tu propio taller.
  2. «La saco de otra moto» — el despiece. Es la vía que deja escrito que hay una moto a medias.

Si eliges despiezar, la casilla «Crear orden de reposición para esa moto» viene marcada, y desmarcarla tiene consecuencias: sin orden de reposición no se abre el trabajo pendiente sobre la moto donante y la unidad que sigue pendiente en el pedido no se redirige. Se queda esperando a la orden que ya has cubierto con la pieza de otra moto. Desmárcala solo si sabes exactamente por qué.

Con la casilla marcada, la orden de reposición nace con dos detalles que se agradecen: con renuncia a presupuesto —es trabajo interno, no hay nada que presupuestarle a nadie— y con la línea ya valorada al precio de venta del artículo. Decides tú si se la cobras al dueño de la moto donante o si la regalas.

El paso a paso completo, con el aviso de moto incompleta y cómo se apaga, está en No ha llegado la pieza y la moto tiene que salir hoy.

Desde Hacer pedido

En el resumen de Hacer pedido, las líneas a las que has puesto tu propio taller como proveedor van aparte, bajo «Ya lo tengo», y el botón dice «Registrar en stock».

Esta puerta hace solo la primera vía: registra la pieza en stock con un albarán del taller. No ofrece despiezar otra moto, porque aquí no hay una moto donante de la que hablar. Si lo que quieres es sacarla de otra moto, tienes que entrar por la línea de la orden.

Añadir lo de hoy a un pedido que ya está abierto

Este es el lío que más a menudo acaba en «he pedido dos veces lo mismo».

Antes, cada pulsación de «Pedir» creaba un pedido nuevo. Un solo pedido real a un proveedor podía acabar repartido en ocho pedidos del programa, seis de ellos de una línea, y con artículos repetidos entre ellos.

Ahora, si el proveedor al que vas a pedir ya tiene un pedido abierto —en Pendiente o en Parcial—, al pulsar «Pedir» sale el diálogo «Este proveedor ya tiene un pedido abierto». Para cada proveedor eliges:

  • Uno de sus pedidos abiertos, con su número, cuántas líneas tiene, la fecha y si ya salió al proveedor.
  • «Crear un pedido nuevo».

Tres reglas que hacen el trabajo:

  1. Un artículo que ya está en ese pedido suma sobre su línea, no abre otra. El diálogo te lo avisa antes de confirmar, contando cuántos artículos van a sumar. Es exactamente lo que evita el doble pedido.
  2. Si el pedido ya salió al proveedor, lo dice con un aviso en ámbar: lo que añadas hay que volver a comunicárselo, o el proveedor no se entera de las líneas nuevas. Si ese proveedor tiene el envío automático por email, sale un correo de «Ampliación del pedido P-00xx» con solo las líneas nuevas —repetir el pedido entero le haría pensar que está duplicado—. Si no lo tiene, el aviso es literal: llámale tú.
  3. La opción que viene marcada por defecto es añadir al pedido abierto más reciente, y solo si ese pedido aún no ha salido. Si ya salió, lo propuesto es un pedido nuevo, y añadir a él exige que lo elijas tú.

Las unidades que añades se sellan igual que al crear: siguen sabiendo para qué orden o qué presupuesto son.

Lo que no se puede: mezclar dos proveedores en un pedido, ni añadir a un pedido Recibido o Cancelado. Un pedido cerrado ya cuadró su cuenta de pendientes; se abre uno nuevo.

Lo que la pantalla de recepción no te dice

Al recepcionar el albarán, la pantalla no te dice para quién es cada unidad. Enseña las líneas pendientes y las cantidades, y nada más.

El reparto lo hace igualmente el programa al confirmar, respetando el sello: la unidad que se pidió para la OR #19 va a la OR #19 aunque haya otra más antigua esperando la misma pieza. Y lo ves en dos sitios:

  • Antes, en la ficha del pedido, bajo cada línea.
  • Después, en las pegatinas de bolsa que te ofrece imprimir al confirmar, que llevan el número de la orden.

Si necesitas saber a qué moto va cada pieza mientras deshaces la caja, mira la ficha del pedido en el móvil antes de empezar.

Qué mirar después